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Diario de una autoestopista asiática en Berlín. Día 3: Cosas que hacer en Berlin…

13/02/2011

… si no tuvieras que ver cine asiático.

Me imagino que muchas. Luego os la cuento, porque por suerte o por desgracia, cine asiático hay y mucho en esta Berlinale. Hoy sábado (ayer para todos los que leáis esto mañana), tenía 26 películas por delante. Vamos que ni con un clon tenía para cubrirlas todas. Como mínimo hubiera necesitado a cuatro, y de los buenos. Pero para eso tenemos lápiz y papel, y una agenda en excel tan chula como la que me he fabricado antes de venir a Berlín.

Por la mañana tenía que elegir entre las acrobacias y piruetas marciales de Panna Rittikrai (Ong Bak) en su nueva producción Bangkok Knockout (antes de verlo en su debut americano White Elephant con Kevin Bacon y en la ya anunciada segunda parte de Chocolate, en 3D) y los líos amorosos de Johnnie To. Al final, me pudo más el hombre del puro, y acudí a mi cita con To, Louis Ko, Daniel Wu. ¡Qué quiereis que os diga! Quizá me equivoqué. Don’t Go Breaking My Heart es una comedia romántica más, de las que hacen unas cuantas en Hong Kong al año. Un triángulo amoroso que no pasará a la historia como una de las mejores producciones de To, aunque se aprecie su toque en algunos pasajes del film. Me temo que no será hasta el 2012, con el thriller Life Without Principle, que no veremos al To al que estamos más acostumbrdos a ver. Al de Vengeance, Exiled, o Breaking News.

Entré con la mejor presposición a ver Fairytales de Ming Liang. Película china. Un niño que con su humanidad puede devolver la cordura a la febril ciudad. Pero el resultado no está a la altura de la premisa argumental. Me quedé fría (aunque en la sala, donde estábamos diez personas, la temperatura era agradable). No sabía yo en aquellos momentos, que lo mejor estaba por llegar en forma de trío: Corea-India-Corea.

Como se está convirtiendo en costumbre en estos días, entré en la sala 14 de los Cinemax a las 13 horas sin haberme tomado ni un croissant (el desayuno fue fugaz a eso de las 8 de la mañana: café con leche, corto de café). Menos mal que esta vez iba preprada: bocadillo de jamón al canto. La coreana Midnight FM me sorprendió gratamente. No llega a la altura de thrillers como The Chaser o The Man From Nohwere, pero no le falta tanto. La historia que acontece a lo largo de una noche, tiene como protagonista a una locutora de radio y a un concienzudo piscópata (da gusto ver a Yo Ji-tae en este tipo de papeles, le sientan tan bien). El juego del gato y el ratón se ha iniciado. Y el espectador no va a tener tregua hasta el final. Yo tampoco, no probé un bocado de mi comida.

Salida del cine. Ángel Sala que pasa a mi lado y me pregunta que cómo va todo. Le contesto que bien, salvo que no como. Él me dice que no pasa nada, que ya habrá tiempo para comer. Visto y no visto. Se mete en una sala.  Yo también, la peli empieza a las tres. A Anurag Kashyap (director al que ni por asomo tendrá el gusto de conocer Carlos…Boyero) le sigo la pista desde que me dejó a cuadros con No Somking (película recomendable para el dueño insumiso del asador ese de Marbella que a puesto en jaque a la ley de tabaco). Una película rara donde las haya, que sin embargo seguí con extrema atención, a pesar de que reconozco que sigo fumando. A los dos años, Kashyap la volvió a liar con su versión particular de Devdas. Si no habéis tenido la oportunidad de ver Dev D., os la recomiendo. Si No Smoking me dejó a cuadros, Dev D. me alucinó. Evidentemente cuando vi que proyectaban That Girl In Yellow Boots no tuve que pensarlo mucho. La película es un ejemplo de la gran variedad de estilos que nos encontramos dentro del cine indio. Un thriller, un drama, una cinta de corte independiente que nos sumerge en los bajos fondos de Mumbai. Olvidaros del cromatismo de Boyle. Aquí la poli es realmente corrupta, y los políticos… unos hijos de puta. Marcarla con una x, lo merece.

Dios, me estoy enrollando como una persiana. Y esto iba de las cosas que puedes hacer en Berlín si no tienes que ver cine asiático. ¿Qué hacer si te pierdes en la capital berlinesa y tienes todo el día por delante? A saber:

-Si eres un cinéfilo enfermizo y te va el terror (como a mí), hoy hubieras ido a ver el último film de Dick Mass (el loco que hizo que subiera más escaleras de la cuenta después de ver El Ascensor). Hoy se presentaba en el Mercado Saint. También tenías la oportunidad de recrear la vista con The Human Centipede… pecata minuta, y solo para paladares selectos.

-Si lo que te va es la vena cultural: No te puede faltar la visita a la Isla de los museos. Necesitarías al menos un día para verlo todo. Comienza por el Museo Pergamon (8 €) y sigue por el Museo Altes (8 €), que acoge de manera provisional la colección del Museo Egipcio.

Pero si llevas dos días sin dormir mucho, y lo que te gusta más en el mundo mundial, a parte del cine, la comida, y una buena pareja, es la cama… no lo dudes… quédate durmiendo en el hotel. Lo que voy a hacer ahora mismo. Buenas noches, cineasiáticos.

P.D Se me olvidaba. Cosas de la edad. También he tenido la oportunidad de ver Dance Town, el cierre de la trilogía que el coreano Jeon Kyu-hwan iniciara con Mozart Town, a la que seguiría Animal Town. Una más que interesante película acerca de la “supervivencia” de los refugiados de Corea del Norte al llegar a la ansiada Corea del Sur. Muy recomendable. Y además podréis disfrutar al ver al crítico Darcy Paquet en un pequeño papel.

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